Bailarín, pedagogo de la danza y terapeuta integrativo*
Después de estar inmerso en el mundo de la ciencia y la mente, me dedico durante 8 años al cuerpo (sobretodo danza). Una vez me encuentro con el tantra y la bioenergética, conecto nás conscientemente con el mundo de lo sutil y emocional. A partir de entonces hago «malabares» encontrando el orden y la magia que esconden las 4 sustancias del ser humano: mente, cuerpo, emoción y energía.